10/27/2014

Tales from the 30s: Eating

Tales from the 30s: Eating


Eating properly is one of those things moms keep talking about, you read on magazines and all over the Internet, yet you don't really do until you begin to actually grow up (e.g. reach your 30s).

It's only when I reached my late 20s that I began to pay attention to what I eat. Granted, I still eat crappily half the time, but I'm slowly becoming more aware and making better choices. That was certainly the case when I lived abroad; it was partly because healthier foods were cheaper, as was warm, home-made comfort food. And while I still had chips (crisps) pretty much every other day, I felt good.

I came back home and that feeling left. I had an all-consuming job where I couldn't eat as well as I would have liked, even though I was the only one there who brought her own food from home. But I always felt like eating on your desk, out of tupperware in front of your computer wasn't very nice or healthy; plus, having to think every night of something to cook for the next day was tiring. (Yeah, I know, I should just make a huge batch of something and freeze it on the weekends).

Another issue I had with healthy eating was associating it with mild flavours/tasteless food. I guess I thought that healthy always meant lettuce, and I'm not a big fan of lettuce. I've been discovering, to my pleasant surprise, that one can substitute lettuce for spinach, and I love that! Also, finding new, tasty recipes to try has made me more excited about trying new, healthier foods.

 Finally, it's also a matter of cooking. I like to cook but I like to cook when I have time, not when I feel rushed or pressured. I like to experiment. I like to mix flavours and textures. That's something I couldn't do when I was working full-time (in my case, 8 am to whenever the boss felt like letting us out, usually after 10 pm), but now that I'm home most of the time, I'm getting the cooking bug again. And I like it.

The final straw in this food-awareness journey was being diagnosed with anemia, plus a couple other health conditions. Nothing too bad, but it certainly had me re-think my lifestyle. I remembered how good I felt in Manchester eating seasonally and including lots of veggies, fruits and yogurts, and the occasional burger or pizza. So now I'm trying to get back there, eating better, more consciously, taking my time to savour every bite. Key word here: trying. I'm still learning, experimenting and, again, trying not to fall back on unhealthy habits or foods, just because it's easier.

Is this a lesson you are also learning? Are you already a healthy, aware eater? Or, like me, are you still struggling with this? Also, do you want to swap recipes that will make healthy eating more attractive? 


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Comer bien es una de esas cosas que todo mundo te dice: tu mamá, las revistas y todo el Internet, pero que realmente no haces hasta que realmente empiezas a madurar (es decir, cuando estás llegando a los 30).

Ciertamente es mi caso. Entre más me acerco a los 30 más atención presto a lo que como. Sí, todavía como bastante mal la mitad del tiempo, pero poco a poco me vuelvo más consciente y tomo mejores decisiones. Es lo que m pasó cuando vivía fuera, en parte porque las frutas y verduras eran más baratas, igual que la comida casera. Y aunque aún comía papitas casi cada tercer día, me sentía bien porque mi dieta era muy saludable.

Regresé a México y dejé de sentirme bien. Tuve un trabajo extenuante que no me permitía, entre otras cosas, comer tan bien como hubiera deseado, a pesar de ser la única persona en toda la oficina que llevaba su comida. Pero la verdad es que comer en el escritorio, frente a la computadora, de uno o dos toppers no es muy saludable. Además, tener que pensar cada noche qué me iba a llevar al día siguiente era muy cansado (y antes de que me lo digan, ya sé que la solución es preparar el fin de semana y congelar; no soy muy buena planeando esas cosas).

Otro de mis problemas con la comida sana es que la asociaba con alimentos sin sabor, poco atractivos. Supongo que siempre pensé que sano = lechuga y no soy muy fan de la lechuga. Poco a poco he ido descubriendo con alegría que en vez de lechuga puedes usar espinaca y queda delicioso. También he ido encontrando recetas ricas y saludables que me atraen y me emocionan. Eso ayuda.

Finalmente, también es una cuestión de cocina. Me gusta cocinar pero sólo cuando tengo tiempo, no cuando estoy presionada o con prisa. Me gusta experimentar, mezclar sabores y texturas, y eso es algo que no podía hacer cuando trabaja tiempo completo (en este caso, de 8 de la mañana a después de las 10 de la noche). Ahora que estoy en casa otra vez me está regresando el gusanito de la cocina, lo cual definitivamente ayuda para comer mejor.  

Al final del día, tomé plena conciencia de mi alimentación cuando me diagnosticaron anemia y tuve otro problema de salud. Nada grave pero me hizo repensar mi estilo de vida. Recordé lo bien que me sentía en Manchester cuando comía alimentos de la temporada y muchas verduras, frutas y yogurts, con la pizza o hamburguesa ocasional. Así que ahora estoy tratando de regresar a ese lugar de bienestar, comiendo mejor, con más conciencia, tomándome el tiempo para saborear cada bocado. La palabra clave es tratando: aún estoy aprendiendo, experimentando y sí, tratando, de no regresar a hábitos o alimentos poco sanos simplemente porque es más fácil.

¿Quién comparte este camino conmigo? ¿Ustedes ya comen super bien o siguen aprendiendo, como yo? ¿Les gustaría compartir recetas que nos ayuden a que la vida saludable sea más atractiva?



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