7/01/2010

México, el Estado fallido

Cada año, la organización Fund for Peace publica el índice de Estados fallidos. Para determinar si una nación puede considerarse fallida se toman en cuenta doce factores, agrupados en tres categorías: indicadores sociales, económicos y políticos, que incluyen cuestiones como la presión demográfica, el movimiento de personas, la criminalización o deslegitimación del Estado, violaciones sistemáticas a los derechos humanos, entre otras. Así, desde hace más o menos seis años sabemos que Somalia es el Estado fallido por excelencia, pues simplemente no hay una autoridad central que pueda proveer a su población cuestiones básicas como seguridad, educación, salud, vivienda o empleo.
  En vista del deterioro en las condiciones de seguridad en nuestro país, así como el aumento generalizado en las tasas de muertos y lesionados por el crimen organizado, específicamente los cárteles de la droga (los famosos "daños colaterales"), algunos analistas han comenzado a decir que México está en camino a ser un Estado fallido. No falta quien ponga el grito en el cielo, diciendo que no estamos ni cerca de parecernos a Somalia o a Sudán, ni siquiera a Colombia (que es nuestro referente más cercano por diversos motivos... pero eso es tema para otra ocasión). Y hasta cierto punto es cierto. Aún tenemos instituciones relativamente estables, elecciones periódicas impuestos e inversión, comercio, en fin. ¿Por qué habrían de considerarnos un Estado fallido?
  Pues bien, antes responder a esta pregunta, quisiera comenzar por echar un vistazo a los dos últimos Índices de Estados Fallidos (FSI). En 2009, México ocupaba el lugar 98, de 177. Nos encontrábamos en la zona anaranjada, es decir, de precaución. En el Índice 2010, subimos dos lugares. No suena a mucho, pero definitivamente vamos avanzando hacia el temido colapso del Estado. Quizá esté exagerando y todavía nos falte. Ojalá. De verdad me gustaría ver que vamos bajando en el ranking y no subiendo. Pero como por ahí dicen que los pesimistas son optimistas bien informados, lo dudo. Basta mirar a nuestro alrededor: ¿cuántos muertos van en la semana? ¿En el mes? ¿En el año? ¿Y los encargados de la seguridad, apá? Si ellos también la están sufriendo. Digo, cuando empiezan a echarse a candidatos y precandidatos, creo que podemos decir que estamos mal. Esto sólo en cuestión de seguridad.
  En materia de violaciones sistemáticas a los derechos humanos... no sé ni por dónde empezar. 10 presos de conciencia en dos años, de los cuales 4 siguen presos. Los cuatro están encarcelados por defender el derecho de sus comunidades a una vida digna, lo que incluye acceso a servicios de salud, a la educación, a tarifas eléctricas que no los dejen sin comer. En todos los casos se violaron las garantías procesales, hubo juicios injustos, incluso podría decirse que sumarios, ha habido tortura y otros malos tratos. Eso sin mencionar, por supuesto, que a la SSP le importa un comino el dictamen de la SCJN liberando a los 12 presos políticos de Atenco, que ya pasaron cuatro años tras las rejas, y sigue manteniendo a tres de ellos.
  Sobre la presión demográfica y el movimiento de personas también hay qué decir. Aunque el crecimiento poblacional se encuentra detenido, hay una gran migración hacia las ciudades y hacia el extranjero, sobra decirlo. Las razones son de todos conocidas y se vinculan con los indicadores económicos del FSI: falta de empleo, decrecimiento de la economía nacional, bajo poder adquisitivo, inflación, desarrollo económico desigual entre diversos sectores sociales, etc. ¿O a ustedes les alcanza su sueldo para tener una vida digna? Seamos honestos; pocos pueden, hoy por hoy, responder esa pregunta de manera afirmativa, lo cual es un gran privilegio.
  Así que, aunque a muchos les moleste, yo sí creo que nuestro país va derecho a ser un Estado fallido. Claro, aún estamos a tiempo de revertir la tendencia, y eso requiere el esfuerzo de todas y todos. Empezamos con cosas pequeñas; no es necesario hacer grandes proyectos como Inciativa México. Basta con que pidamos la multa en lugar de la mordida (tip: si pagan en los siguientes 5 días hábiles, hay 50% de descuento), o con que denunciemos cuando seamos testigos de un delito. Hay que presionar a nuestras autoridades a rendir cuentas, ya sea saliendo a las calles, mandando cartas, yendo a las oficinas, sumándonos a alguna de las muchas organizaciones de la sociedad civil. Cualquiera que sea el tema que les llame la atención, hay mucho por hacer. No basta quejarse y decir que las cosas están mal; echarle la culpa al gobierno, al narco, a la CIA, no sirve de nada. Todos somos parte del problema y eso significa que todos somos parte de la solución.
  En fin, creo que salió mi lado idealista otra vez. Pretendía hacer un post más técnico sobre mis observaciones sobre el Estado fallido y terminé, como siempre, exhortándolos actuar. Pero creo que no me salí del tema: si no queremos un país fallido, tenemos que ponernos las pilas.



Subscribe to Our Blog Updates!




Share this article!
Return to top of page
Powered By Blogger | Design by Genesis Awesome | Blogger Template by Lord HTML